viernes 10 de julio de 2009

Cómo no pagar el pasaje en el bus

Tengo un método segurísimo para no pagar en los micros.
Lo descubrí un día que me bajé sin darme cuenta de que no había pagado.
Es simple. Te sientas, te quedas quieto, pero muy quieto y cuando pase el cobrador ni lo mires, bien quieto, ni siquiera muevas la cabeza y te va mirar, te va querer cobrar, pero al ver que no te mueves ni un pelito, nadita, se va ir y ya, ahi tienes pagado tu pasaje.
Hoy lo quise poner en practica.
Me senté.
Quieto como cemento.
-A ver, pasaje, pasaje, pasaje, señorita, pasaje joven.
Quitísimo.
Me estira su mano, me suena con las monedas, me está diciendo que le page al cabrón.
Recuerdo, quietísimo, nada más.
Se va.
Sonrío.
En el camino sigo escuchando a Michael, wanna be starting something, todo tranquilo, no hay mucha gente. Es genial cuando no hay gente. Pero el carro para en una esquina donde suben millones de personas, escolares, señores cojos, señores panzones, señoras con su saco de papas, de todo, poco más caballos, reses, gatos y gallinas.
El bus va explotar.
Ahora el bus apesta a mierda. Por Dios, y más jodido aún, un señor panzonsazo ha puesto su enorme trasero frente de mi cara. Ajj, qué asco, no se qué mueca inventar, me saco los audífonos, en serio, un edor del diablo viene amenazador a mi cara de ese chancho, qué asco, abro la ventana rapidito, ajj, y entra el vientecito fresco que elimina todo rastro de olor envenenador.
Llegando a la UPC, todos, osea, los caballos, las reses, las señoras con verduras, los señores panzones que les apreta la correa, los chicos con lentes y con granos, toditos bajan alocados porque saben que el conductor es bien traicionero y si te quedas al último, no te deja bajar o bajas a la loca porque avanza rapidísimo y te puedes caer, vete a la conchadetumamá con todo respeto señor conductor de bus malogrado.
Y cuando estoy por bajar, el cobrador me jode.
-Y usted señor, no ha pagado.
-Sí he pagado-Me defiendo.
-No ha pagado pues señor, en ningún momento.
-Sí he pagado un sol.
-No ha pagado pues, no sea ladrón, a ver, dónde está su boleto.
Verdad, no tenía.
-No me lo has dado-Le digo.
-Qué cree que soy tonto señor, yo le doy a toditos boleto, ya pague, pague apure.
Y atrás mío los millones de señores panzones y señoras verdureras y universitarios del carajo diciendo ya apure, queremos bajar.
-Ya ves, tengo que bajar-Digo.
Avanzo un poco y me empuja molesto el cobrador. Puta qué fea es tu cara extraterreste de M, qué te crees para tocarme, a mi nadie me toca, solo mi huasaberto.
-Ya pague.
-No ha pagado señor.
Me defiendo más.
-Ya te voy a pagar misio del demonio, asqueroso, pesuñento maldito, ignorante pauperrimo.
-Ya pague y no falte el respeto pues, para eso estudias en la upc.
Saqué un billete de 50 soles.
-A su madre, no sea malo.
Y atrás mío después de dos minutos la gente y el conductor gritando ya pues, ay, tanta cosa por un sol, apurese, cobrenos a nosotros, ya baja, ya pagale no más, pagale a ese ignorante.
-No tengo más, no tengo un sol-Le digo, sé que el cabrón me va devolver la plata, no tiene censillo o cambio.
-Ya tome, tome, vaya no más, para eso estudia en universidad carajo.
-Gracias, cuidate-Le digo con mi risita de lo más cachosa de este mundo.
Camino un poquito más y saco mi celular para ver la hora. Cuando lo saco con él, caen muchos soles al suelo y me mira el cabrón, pero no viene a cobrarme porque las millones de personas están bajando, los recojo rapidito y me voy corriendo riéndome a mares.

miércoles 8 de julio de 2009

Era todo lo que tenía que saber

Estoy escribiendo mi libro. Aún no lo he terminado de corregir. Después de una hora, me fatigo.
Descanso.
Me estiro, pensando en Micaela. Yo quiero muchísimo a Micaela. La extraño a mares, pero dolorósamente ella no a mí. Me ha hecho mucho daño esa chica. Así es el amor conmigo, un pan duro sin agua. Entro un ratito al hi5. No sé por qué lo hice.
Quiero ver chicos, sobretodo, chicos guapos gays.
Encuentro muchos chicos guapos gays. Solo los miro. Disfruto mirando chicos. Nunca me atrevo a mandarles mensaje, tengo miedo de que me rechacen o tengo miedo a que mi papá se entere. Porque bien te puede sacar tremendo pistolón y de una se baja al chico que me gusta.
Regreso a escribir, escucho In my life de The Beatles, no hay nada como escribir y escuchar música de ese grupo.
Pero de pronto, algo me jode, me joroba, no es mi hermanita, son ganas de entrar al hi5 de nuevo. Quiero mirar chicos.
No lo sé, no sé cómo, pero he encontrado un chico que me gusta mucho. Me parece muy atractivo, pero tiene algo, no sé, qué raro. Lo veo y siento que pasará cosas con él, lo veo y siento que soy para él y él para mí. Me imagino abrazándolo. Qué raro. Nunca me he sentido tan atraído y a gusto mirando a un chico.
Mariconadas digo. Apago el computador. Me echo a dormir. Pero me quedo pensando mucho en aquel chico. Me gusta mucho su carita, sus ojos. Ya siento como me penetra con su mirada (no esperemos que me penetre con otra cosa). Qué raro. Ya me siento loco. No porque sea bisexual, sino porque con una foto que vi de él me he quedado sonsito, gansito marinela.
No he podido dormir. No han sido las pesadillas tradicionales. Las ojeras delatan al causante: Ha sido el chico del hi5. Sin desperesarme, corro a la compu, la prendo, entro al hi5. Veo detenidamente al chico. Me inspira algo más que un gusto. Sin miedo me digo vamos Diego, mandale un mensaje, no seas cabro. Pienso ya qué chucha, se vive una vez. Le escribo un testamento. Un montón de cosas bonitas (para mí). Lo leo una y otra vez. Pero ni si quiera sé si es bi o gay. Borro todito. Le pondré algo breve, si le gusta mis fotos, me responderá. Me gustas, regalame tu mail le puse.
Pasan los días. Vi a Micaela de nuevo. Nos besamos mucho, pero luego me hablo sobre sus fiestas, sobre sus chicos pretendientes, sobre todo el mundo que la gilea, sobre que sí le gusto, pero no me siente su enamorado. Y ella sabe que eso me hace daño, muchísimo daño, pero igual lo habla con toda naturalidad. Eso me hace mierda, trizas. Porque yo estoy enamorado de ella. No es la primera vez que me hace daño, Micaela me ha hecho llorar desde que me fue infiel con su ex. Peor aún, la perdoné y nunca pudo quererme. Es tal vez, algo que recuerdo con mucho desgano y dolor. Desde esos días, osea, desde hace más de 5 meses, he tratado de sacarmela de la cabeza, sacarme a Micaela como un parasito del corazón. Siempre le decía Micaela, yo te amo y ella tu no me amas, Diego, tu solo te has encaprichado conmigo y yo no, yo te amo y ella además, te veo chiquitito, bebito, tienes que madurar. Y yo por dentro explotando porque ella me fue infiel, quiere buscar a miles de chicos, quiere salir a fiestas, quiere seguir tratándome mal y yo pues para ella soy un bebito, un inmaduro cuando ella es todo lo contrario a mí. Por dentro Tú eres la inmadura y así te amo.
Ese día, llegué a mi casa y algo, ese bichito jodedor que me dice Diego, Diegín, entra al hi5, entra al hi5. Y le hice caso. Tenía un mensaje.
Era el chico.
Por Dios, qué emoción.
Me puso: Hola, este es mi correo ###@hotmail.com, espero me agreges y saber de tí... tú también me gustas mucho y también mandame tu mail!!!
Qué feliz fui. Qué raro también porque no entendía que su mensaje me causara tanta felicidad.
Pero nada fue como pensé.
Lo agregé y pasaron los días y el chico no entraba. Hasta creí que no me quería aceptar. De repente, era un broma que me estaba jugando.
Le mandé un correo más. Así me sacaba las jodidas dudas. Me respondió al día siguiente. Me dijo que entraba temprano y en las noches. Me sentí mejor cuando me dijo de nuevo que quería saber de mí.
Igual, el chico no entraba nunca. Lo esperaba a la hora que dijo que se conectaría. Me di por vencido, ese chico me estaba tomando el pelo pero como si fuera el tío cosa, una tomadaza de pelo.
Un día después de salir de derecho empresarial, fui a las cabinas. Ya después de dos horas de hueviar duro porque, no voy a mentir, tenía pereza olímpica a hacer cualquier cosa que sea estudiar. La chica que atendía me dijo le queda 5 minutos ¿va continuar? y yo todo un caballerito como mi mami me enseñó desde niñito no, eso es todo, señorita, gracias.
Justo cuando me iba, entró el condenado.
Hola qué tal me dijo y yo rapidito este... señorita, disculpe, me equivoqué, media hora más por favor y ella ya está bien joven. Hola, por fiiin le dije. Hablamos muchísimo y se sentía como los dos estábamos felices de habernos encontrado en el messenger. Le dije la verdad no sé cómo, pero desde que te vi, sin saber que eras bi o gay, te mandé el mensaje porque no quería quedarme con las ganas de conocerte y él a su, tanto así, tu también me gustas. Y por dentro qué feliz se siente uno cuando encuentra a alguien que es especial y sientes que te va a querer. Después de un rato de chat, ya casi por llegar a mi media hora, eres muy lindo, Sebastián y él tu también Diego.
Sebastián no solo era bisexual como yo, era atractivo, de buen humor, amable, juguetón, era encantador. Era un chico especial. Pensé: ¿Cómo supe que iría a ser tan encantador? Debe ser mi sexto sentido de mujer. Se sentía con los pocos minutos que era un gran chico, un chico para mí. ¿No es perfecto? Le dije ilusionadísimo y él sí lo es. Pero me dijo algo que me bajó de las nubes horrible lo malo es que yo ya no vivo en Lima, ahora vivo en Trujillo. Pensé: Por quééé. Qué cólera, justo cuando conozco a alguien tan genial para mí. Pero luego me alegró con esto pero yo terminando Julio, voy para Lima, ahi nos podríamos conocer, me muero de ganas. Qué bien le dije y él pasame tu número. Se lo di a la velocidad de la luz.
Qué lindo.
Luego me despedí y me fui a mi casa feliz, realmente feliz. Por fin alguien que valía la pena y que me gusta se interesa por mí. Porque qué fácil es encontrar a alguien que sea guapo o guapa y no vale ni un carajo. Sin darme cuenta Sebastián había hecho algo que yo no había podido lograr en mí durante media año: Olvidarme de Micaela aunque sea unos minutos.
Y sí, no pensaba más en ella. No sé, si podría decir desde cuando dejé de quererla, fue desde ese día. Se acabó Micaela, cada vez que pensaba en ella, desviaba mi mente y pensaba en Sebastián porque valía la pena gastar mis sentimientos en él, porque había quepado tan bien conmigo que me hacía sentir que era para mí, porque Sebastián sin querer me había hecho soñar (esa noche tuve un sueño feliz y no una molestosa y jodida pesadilla), porque aunque lo conocía minutos, ya podía asegurar que sentía lo mismo que yo: Una bonita ilusión de amor.
Gracias por existir pensé.
Esa noche, estaba echadito en mi cama, con un bultito en la garganta de tanto gusto y una cosa rica en el pecho que creo que es amor, extrañaba a Sebastián, creí que tal vez me estaba ilusionando mucho, que no era para tanto, ya me sentía una chiquilla de 15 con su chambelán, pero recibí un mensaje: Hola, soy Sebastián, este es el celular de mi hermanita, te mando este mensaje para decirte que no he podido dejar de pensar en tí todo el día.
Era todo lo que tenía que saber para ser la chiquilla de 15 más feliz del mundo.

lunes 6 de julio de 2009

El Diablo

Llamé a Carolina el domingo en la noche. Había llegado de jugar en el Atlantic City, el casino, perdí (malditas jugadoras o cacheras de la WNBA). No estaba de mal humor. Bueno, siempre que ando deprimido, me vuelvo un payaso porque tomo pastillas antidepresivas.
Creo que lo que me hizo llamar a Caro de nuevo fueron sus piernas blancas.
Qué caradura, aún así, despúes de escribir hasta el culo sobre ella, me atrevo a llamarla. No hay duda que llamarla resulta es una aventura fantástica, no sabes qué va a suceder. Entonces, vale la pena porque puedes recibir una regañada, una tonelada de insultos, una lluvia torrencial de besos o una sacada de celos hermosa e imparable.
Contesta una vocesita: Sí, buenas. Es la empleada.
Yo: Hola, qué tal, está Carolina.
Empleada: Sí siñur, de parte de quién.
Yo: De Sebastián, por favor.
Sonrío.
Espero.
¿Alo? Es Caro. Sonrío de nuevo. Estoy encapuchado.
Yo descarado: Hola, Caro, cómo estás.
Le digo un hola como si nada hubiese pasado.
Ella: Qué quieres, Carlo.
Me reconoció.
Sin saber qué decir, hago lo primero que se me viene en mente, el perdón.
Yo: Caro, disculpame, no fue mi intensión.
Ella: Ya está bien, te disculpo, ahora largate de mi vida, de mi puta vida. Eso soy para tí, tu puta, entonces chau, papito.
Yo: Caro, no te molestes. ¿Un starbucks?
Ella bien claro: CHAU.
Yo sin más recursos: Chau, te quiero.
Colgué, esperando a que me llame arrepentida.
No lo hizo.
Me quedé angustiado. Me sentí malo e idiota. Más idiota que malo y eso es mucho. Qué bien se siente cuando haces algo idiota o una locura, porque esto es una locura, jugar así con una chica tan bella y guapa y linda y rica, inteligente, dulce, feliz y que esté enamorada de tí es una locura.
Me fui a dormir extrañando a mares nuevamente a Gabriela. Tome una pastillita. Espero a que me de sueñito, trato de cacarme de la cabeza a Gaby por un rato, me imagino toditito el cuerpo de Carolina, su cuerpo rico, blanco, esos senos blancos, esos pezones casi rosaditos, qué ricos, su abdomén liso, su carita angelical, por Dios, qué estoy haciendo, estoy perdiendo a mi princesa. Pero eso es lo genial de la vida, no saber qué estás haciendo, no saber a dónde vas, no tener equilibrio y estabilidad y solo dejar que las cosas fluyan como deben fluir. Me masturbo pensando en sus gemidos, Caro gime riquísimo y encima que es guapísima, uff, a cualquier hombre lo pone loco, pero me quedo a medias, las pastillas cumplen su función en el mundo.
ZZZZZZ...
Al día siguiente, me despierto pensando que soy millonario, son las pastillas. Cuando regreso a la realidad:
Qué chucha he hecho, Carolina.
Voy a buscar mi celular apuradísimo que seguro está tirado por allí en el suelo porque como creo que soy millonario, lo tiro sin importar, me puedo comprar más digo siempre, veo mi celular.
No me equivoqué, dos llamadas perdidas, Carolina.
Sonrío.

viernes 3 de julio de 2009

Carolina en llamas

Carolina me llamó hoy.
-Te pasaste, qué tienes, estás idiota, me has dejado como una puta. Yo no soy tu puta.
Caro está furiosa. Escribí una entrada hace unos días de nuestro reencuentro. No quise hacerle daño, pero ella me dice siempre que la veo me haces una entrada en tu blog loco, dont forget that darling. En verdad, Caro no se merece que esté escribiendo así de ella, pero es tan bella que ya me hace sentir que estoy en telenovela mexicana.
Excusándome de mi entrada traidora:
Yo: Caro, sorry, es que no soy conciente cuando escribo.
Ella: Ya lo sé, pero te pasaste de loco, te volviste locazo, loco.
Yo: No sé qué me pasó en verdad Caro, pero para siempre voy a ser el cabro mujeriego.
Dije eso para que se ría.
No funcionó.
Ella: Ay, tu cuando no, me sacas en cara todo lo que te digo. Encima te llamo hoy para que me recojas de la universidad y ni me haces caso, paras con tu amigo ese, el cómo se llama...
Yo: Ricardo, Caro.
Ella: Lo que sea.
Silencio.
Yo: Caro, no te molestes, no es para tanto.
Ella: Sí lo es ya, imaginate que escriba así de tí, qué sentirías.
La interrumpo: Escribe Caro, me harías feliz.
Ella: Ay, qué odioso eres, Carlo, sabes qué, no tiene caso seguir queriendote.
Yo: Tienes razón Caro.
Ella: Ay, ya, siempre haciendote la victima, quédate con tu Gaby, con tu banquerita. Cuidate.
Me cuelga, típica de Caro, dice algo que le sale bonito y fua ya te colgó matadora. Siento que cada vez que hace eso, dice toma mierda para que veas. Eso es lo rico de Caro, que lo hace todo más difícil, que hace que todo sea una mierda, pero cuando quiere, Caro hace que el mundo sea tan bello, uff, todo se hace bello con Caro, hasta Carlo si es que lo conocen.
Voy a la computadora, siento que he perdido la noción del tiempo y el espacio. Entro a un blog desconocido y escribo una entrada más, Carolina en llamas.

jueves 2 de julio de 2009

Premio "Escrito de Oro"

Mami gané un premio. Ay qué bueno hijito, Jesú, cuándo vas a llamar al señor para que haga la escalera de porcelana dice mi mami y mi papá mañana lo llamo y yo ma gané un premio, escritos de oro. Ella ya hijito, qué bueno, Jesu, de una vez llámalo, tenemos que hacer la escalera, recuerda que ya viene Gaby y su esposo es General, ahi que darles buenas impresiones y yo papi, gané un premio de verdad y él devuelvelo entonces.

Gracias a Guerrero que me otorgó el premio. Yo se lo voy a dar:

  • A mi queridísima Yoli de Vaginas Unidas porque sea lo que seas mi Yoli, tu siempre serás la mejor escritora para mí.
  • También a mi amigota de Lavando Trapitos Sucios, mi Loli querida, te quiero mucho y ya tendremos a Paris.
  • A Placer Atómico porque son atómicos sus entradas
  • A Letritas porque siempre aprendemos mucho de ese blog.

Eso es todo. No puedo entregar a más personas porque son las 12 y 30 de la noche y mañana me tengo que levantar a las 5am para ir a mi clase de Macroeconomía Aplicada que es a las 7 am. zzzzzzzz... sueñooooooooo

miércoles 1 de julio de 2009

Letra de Prende, el ritmo no perdona de Daddy Yankee Mundial

Da-ddy Yan-kee
A que te pego (ponlo ahi)
a que te pego (sigue ahi)
a que te pego (ahi, ahi)
a que te pego yo (x3)
A que te pego (a que te pego)
a que te pego (a que te pego)
a que te pego (sigue el juego)
Persiguelo, persiguelo, persiguelo aqui en la zona
persiguelo, persiguelo, persiguelo juguetona
persiguelo, persiguelo, que el ritmo no perdona
¿que?, no perdona
¿que?, no perdona
Ponle bajo y que azote la bateria
ritmo bestial que te pone bien al dia
suena el timbal racacacancan
cuerpo chamboneando, rapapampam-pam
Alarma, porque esta prendia' la azotea
fuego gigotea pa' que suelte y no lo vea
el fuego del Caribe no hay quien lo esquive
en el mundo entero el reggaeton se vive ( no pare)
Prende, prende, prende ese maon
prende, prende, prende préndelo (x2)
Échale pique, echale pique
doctor Daddy tiene la cura
si tu quieres que te medique mai'
Echale pique, echale pique
hasta abajo guayando la hebilla
esto es sencillo no te compliques
Persíguelo, persiguelo, persiguelo aqui en la zona
persiguelo, persiguelo, persiguelo juguetona
persiguelo, persiguelo, que el ritmo no perdona
¿que?, no perdona
¿que?, no perdona
Dembow 24-7 respiro
esto me lo vivo y de la calle me inspiro
seguimos perreando y en la cima vacilando
legitimo en flow por eso de fecha no expiro
Las nenas en el mundo estan moviendose
los de la NASA me llamaron reportandose
tengo un ritmo pegajoso, super contagioso
que pone a las gatas sueltas y a los perros rabiosos
Prende, prende, prende ese maon
prende, prende, prende prendelo (x2)
Persiguelo, persiguelo, persiguelo aqui en la zona
persiguelo, persiguelo, persiguelo juguetona
persiguelo, persiguelo, que el ritmo no perdona
¿que?, no perdona
¿que?, no perdona (2X)
Oyeme yo soy mas tigre que Woods
Daddy Yankee.comMundial
DaddyThe Big Boss
Oye musicologo esta muy acelerao, matatan, baja la velocidad
Menace
Los de la NASA
Vamos pa la rumba
Vamos pa la rumba
El máximo lider...
Da-ddy Yan-kee
.com

sábado 27 de junio de 2009

Una llamada perdida

Es viernes. Estoy en bata y pantuflas. Acabo de bañarme en la tina. Hace tiempo que no me bañaba con burbujitas como un rey quesoso y panzón. Me he tirado la jara de jabón líquido de mi mami. Me va matar.
En mi cuarto me percato de algo sorprendente.
Tengo 2 llamadas perdidas: Carolina.

Sonrío. Me acuerdo bien de sus piernas blancas y jugosas.
Ajá, esa Carolina, la chica que está en la Universidad de Lima, aquella chiquilla bella, aquella cosita que me llamaba lindísima ella desde Miami en verano hasta que se enteró por el facebook traidor al ver mi relación sentimental: Comprometido. Ni siquiera vió "en una relación abierta". Esa noticia fue devastadora para Carolina y me llamó en enero: Olvidate de mí, olvidate de marzo, es mejor así, no quiero estar con un cabro mujeriego. Y recuerdo que Caro colgó y nunca más y estaba feliz porque nunca me habían dicho cabro mujeriego. Porque en verdad ¿Quién no quiere ser un cabro mujeriego no?

Lo que hice enseguidita: La llamé recordando la vez que hicimos el amor en su casa cuando no estaba la señora Doris (No tengo pelos en la lengua, a Carolina le encantaba que escriba sobre lo nuestro).
Ella: Aló
Qué rico, suena su voz virginal.
Yo: Hola, Caro, soy yo, el cabro mujeriego.
Ella: ¿Carlo?
Yo: Síp.
Carcajéa.
Ella: ¡Cómo estás loco!. Te timbré pues, quería saber un poquito de tí. Puta que te me fuiste feo.
Yo: Siempre te tengo en mente Caro.
Ella: No te creo, eres un floro hombre, leo tu blog, lo leía desde la casa de mi tío, todo era la Gaby esa, ah mis amigos también te leen, aunque no entienden mucho.
Yo: ¿No entienden?
Ella: No, osea, cuando te pones verboreico como tu dices, me entiendes.
Yo: Ah, verdad, con razón tengo visitas de EEUU.

Se queda muda la conversación.

Sin saber por qué digo algunas cosas le dije: Me gustaría verte muñeca.
Ella: Siiiiii, te extraño.
Yo: Pero te advierto Caro, estoy más flaco, más barbón, más idiota. ¿Normal?
Ella: Nos encontramos en el parque Kennedy ¿ya?
Yo: Ya, a las 5.
Ella: Eeeeh, tk muñeco.
Ella dice T-K.

Cuando llegué al Kennedy a las 5 en punto. Siempre la puntualidad, hijito, hace hombres grandes como dice mi mami. Me llama de su nextel. No sé por qué voy a ella. Qué chucha. Creo que lo que me hace ir a ella son sus piernas blancas y lisas, sus piernas de chica de 17.
Ella: Calo, estoy sentada en cerquita de los juegos de los niños, apurate loco.
Yo: Ya muñeca, ya estoy cerca.
Y la veo desde lejitos. Y la veo desde lejos, se le ve sus rizos castaños, más desarrollada y reilona. Se le ve con la misma energía de siempre. Carolina está hermosa. La siento mi niña. Es mi niña bonita. Es mi niña feliz. Se para y corre a mí sin que le importe la gente. Me abraza. Locoooo, por fiiiiin dice y yo sonrío mucho porque no creo que una chica me quiera así como Carolina.
Se queda ahí, abrazándome sin decir nada. Carolina abraza rico. La miro. Me mira ilusionada con brillo en los ojos pardos.
Yo: ¿Starbucks?
Ella: Siiiiiii, como el año pasado.
Le compré su frapuccino y ella feliz y contentísima me dice te quiero loco, cuentame, ya te libraste de esa, la tal Gabriela y yo sí, ya estoy solo, pero triste y ella ay loco, igualito fue con Kathy y yo la interrumpo no, es que Gaby, es, no sé, yo la amo y ella me mira desilucionada. Siempre es así, tu detrás de las que hacen daño y yo, una tonta queriendote, hombre reacciona. Yo me defiendo no puedo, Caro, tu mereces algo mejor que yo y ella negando con la cabeza no loquito, yo te quiero mucho, ay qué rico está esta huevada de frapuccino. Y yo la quiero a mares a Caro porque no hay chica con más energía y brillo que ella.
Pero...
Ella: Ay, me meo loquito, hazme la taba al ñoba.
Yo: Vamos linda, solo te digo que es peligroso.
Ella: Ay, tu siempre con tu seducción barata loco.
Y me hace feliz que me trate como loco.
El baño está cerrado. Bajamos por unas escaleras misteriosas y llegamos a un baño raro cerca del estacionamiento. Se me para. No había nadie pues. Y no me resisto. Es Carolina. Es la bella Caro. Y la beso todo el cuellito y ella suspira rico y abre mucho los ojos para luego cerrarlos de placer. Nos metemos al baño riendonos complices y la beso toda. Le beso los senos blanquísimos y con pequitas ricas. Segunda vez que le beso los senos. Caro está excitada. Yo no tanto, pero lo suficiente para tener una erección. Me dice cosas cochinas que me excitan más.
Me mira juguetona.
Baja.
Mete mi sexo a su boca. Y yo miro el techo de ese baño solitario y suspiro de placer. Carolina la chupa rico, mirándome a los ojos. Y yo sé que Carolina al final terminará contándole a su mamá, la señora gritona Doris, que luego me odiará porque su hija me ha hecho un servicio de lavado completo. Y yo así muñeca, así, como me gusta, sigue, sigue y ella más seductora que nunca ay papi, estás hot, mi juguetito está hot, qué rico y se lo mete a la boca. Yo le agarro la cabeza y lo hago más rápido. Utilizo su boca. Me masturbo. Termino. Eyaculo en sus senos. Qué rico. Nunca he hecho eso.
Ella: Yo sé que te gustó. Tengo más sorpresas para tí en Julio.
Me quedo mudo. Me subo el pantalón y veo en mi celular una llamada perdida, Gabriela.
La recuerdo a mares. Y siento que esto ha sido solo sexo, solo un sexo asqueroso que terminaré por escribir y publicar para llamar la atención de mis lectores, pero solo eso, sexo puro. No como a Gabriela que era hacerle el amor con toda la pasión del mundo, con todo el amor del mundo, con toda esa cosa que tienes en el pecho para una persona que amas tanto.
Entonces le respondo: No creo. Prefiero ser el cabro mujeriego.

jueves 25 de junio de 2009

Michael Jackson

Había dormido bien y por eso estaba feliz porque en realidad nunca duermo bien (a menos que tome Prozac o Praxil). Llegué de la universidad feliz. Mi mami estaba leyendo sus revistas echada en la cama del duque de no sé qué de Inglaterra, su nariz perfectísima que tanto admiro, blanquísima ella y sus hombros pecosos. Todavía conserva su belleza de cortesana.

Lo de siempre: Entro, le doy un besito con todito mi amor, la abrazo fortísimo y procedo a prender el televisor.
Pongo CNN como siempre. Urgente dice: Michael Jackson es atendido trás paro cardiaco.

Me paro, mami mira, Michael está mal y ella Uy verdad, sí pobrecito, mi idolo. Qué preocupado estoy. Por Dios. Michael siempre fue todo en mi infancia. Mi tío el millonario me mandaba ropa, zapatillas, revistas y todo que tenga que ver con Michael (aún no sé por qué no le pedí que me mande sus Discos, es que yo ya tenía los disco piratas), me compré todititos los videos de sus conciertos y mi computadora se hiperinflaba de canciones y videos de los más mínimos movimientos. Pasan las horas y siento pues que solo es un apuro, solo es una pequeña complicación, que no pasará nada y se repondrá.

Mi mami me mira seria. Sabe lo grave que es para mí que Michael esté mal. Volteo y le digo sonriente mami imaginate que Michael se muera y ella se ríe conmigo complice y me mira con ternura. Porque me ve y siente que todavía soy su hijito chiquitito. Te acuerdas que no me quisiste comprar Off the wall porque no voy a comprar Discos cochinos, no te sirve de nada, que te lo mande tu tío. Y ella se ríe pobrecito mi hijito, no te lo compré y me abraza.

Sigo escuchando atentísimo al señor de CNN que se traba cada dos palabras narradas y luego noticia confirmada, ya tenemos noticia oficial, Michael Jackson estaría en coma, el rey del pop, el cantante estaría en estado de coma y yo molesto ya porque se pone feo. Porque yo no quiero que Michael Jackson se muera, Michael es lo máximo, Michael se va recuperar lacras de la televisión, yo lo sé.

Pasan los minutos y sale Tenemos noticia confirmada señores y yo pienso en ese momento Michael se está recuperando, saldría el día siguiente y sacaría su disco que tanto he esperado y el de la tele lo oficial es que Michael Jackson ha fallecido, sí, Michael, el rey del pop ha muerto y yo me paro y voy corriendo a donde está mi mami. Le digo ma, se murió y ella consoladora porque sabe que quiero que me abrace rico no, mi idolo, ven hijito, ven, no me llores, esas cosas pasan pues hijo y yo con un bulto en la garganta quiero ir a mi cuarto a llorar a mares y a mares. Ella no, mi idolo, cuando estuve en California, en el colegio bailé Thriller, ya hijito, ya hijito. Me safo de sus manos cariñosas.

Me voy corriendo a mi cuarto, se me salen las lágrimas caminando rápido, me echo en mi cama putamadre, te odio, te odio, Diosito, por qué, por qué cada vez que quiero creer de nuevo en tí, destruyes todo lo bueno, Michael, él es buenísimo, a él nunca debiste tocarlo, te odio, donó todo lo que gano en We are the world ¿no recuerdas? te parece poco 60 millones, ni Bill Gate, más bueno que eso no hay, carajo, me llega al maso, Michael, justo cuando iba a regresar a cantar, justo cuando me iba a volver fanático sin sentido, justo cuando iba a recordar mi niñez, porque tú Michael me hacías feliz después de que mi papi llegaba molesto y me gritaba feísimo porque segurito se le habían escapado algunos terroristas, con tus temas, con tus videos me hacías sentir bien y por qué siempre se muere la gente que quiero tanto, estoy harto, se murió mi novia, se muere mi abuelita, las dos de cancer, se muere Michael. Yo que lo quería muchísimo. Yo querío a Michael como a mi abuelita. No quiero, debe ser una forma de vender más discos.

Y cogí mi almohada y lloré todito lo que pude hasta que se sienta como mi garganta y mi cabeza exploten. Y gritaba, no pasa el dolor.

Mi hermanita viene. Se sienta a mi lado. Estoy dándole la espalda. Se murió me dice y yo sí ¿y?

Se fue triste.

miércoles 24 de junio de 2009

Las mejores noches de mañana

Echadito pienso que me gustaba salir bien pititucazo yo cuando mami trabajaba para aquella empresa americana en donde ganaba muy bien. Mami bien finita era buena conmigo. Me daba buenas propinas que creo a decepción de ella terminaban convirtiéndose en chamos, vainas, pichangas bravas como le decíamos cuando reventábamos.

Y cuando salía, lo hacía solo con un chico, Paulito de mi vida, de mi corazón. Porque Paulito y yo éramos los más locos de la Lima linda. Siempre él me venía a ver escondido, disimulado, invisible de mi viejo porque quién no le tiene pánico a mi viejo pues señores si te puede sacar un pistolón bien bravo parecido a los de Rambo y fua, se acaba tu vida y él sonríe y alumbra con el diente de oro que posa en su dentadura toda la cuadra. Y él pues se quedaba lindo y hermoso, fresquito en su carrito oliendo a fresas detrás de la calle Larco Herrera, esperándome. Y como siempre yo salía recontra perfumado, bien tiza, bien rico, bien churrito como decía mamá y miraba toda la zona sonriente a ver quién se fijaba en mí, nadie, ni mierda, Larco está desierta. Siempre bien timidón porque así soy, temeroso a los nuevos desafíos de la noche gigante, infinita. Como siempre subía a su carrito Fordcito y a veces nos íbamos felices y locazos a la Herradura o al malecón para fumar unos tronchitos lindos y arregladores, más mejor, ponedores, sí mucho más mejor como dicen los serranos. Y la noche era más bella, más infinita. Y los dos mirando el mar sucio seguro porque nadie cuida nada en Lima, sin que nadie nos joda, ni siquiera un puto sereno, nada, solitos los dos, lindos nos cagábamos de la risa, hablando de muchas barbaridades como mi mami diría, conversando del pasado, de nuestros padres que nos pegaban, de que desconocidos nos quisieron violar cuando éramos niños, de que creíamos en Dios y ahora no, de lo rico que es estar los dos así solitos mirándonos las caritas, los ojitos marrones claros, porque los dos tenemos ojitos marrones claros, Paolo más que yo, qué envidia, él mi carita blanca y de cabellito castaño oscuro y yo su carita blanca también, labios rojitos y su cabellito castañito claro, casi rubio largo y acariciable, alejándonos de lo que nuestros padres condenarían como lujuria, como una deformidad humana, como un error, alejándonos de la mierda de Lima, la pulgosa Lima.

Y pienso como viejo y arrugado a lado de Paulito, sentaditos los dos en el murito de aquellos parques cerca del faro de Miraflores, mirando el mar felices. Él solo sonríe, me mira. No sé qué te pasa Paulito, estás muy pensativo hoy, pienso. Creo que te entiendo Paulito, sí es eso verdad, tus viejos son jodidos y los amigos pues, siempre joden. No se puede ser gay en esta ciudad Paulito, lo sé y solo quieres sentirme, solo quieres sentirte querido por mí, solo quieres vivir un día tan perfecto como este porque lo entiendo bebé, son pocos, poquísimos. Por eso somos mejores. Sí pues cariño, no hay algo más perfecto que esto, mira no más, tu, yo, los parquecitos lindos de Miraflores vacíos, la noche húmeda y el mar. ¿Puede haber algo mejor? Pienso qué feliz me siento a su lado, qué acompañado me siento, siento mucha confianza y me siento libre, muy libre con ese vientecito que me cae rico a la carita. Paulito y yo no conversamos nada hoy. Pero es suficiente para mí estar junto a él, sentir que me cae su respiración fuerte en el cabellito, cerca de él, el chico que más me ha amado en el mundo. Qué rico, cuánto amor. Nos besamos mucho encapuchaditos, siempre con el rabo del ojo mirando si pasa un sereno, un matón que te mira molesto y te dice cabros de mierda carajo y luego te quiere pegar. Paulo y yo no sabemos pelear. Paulo siempre me decía cada vez que un huevas me quiere pegar, yo le pregunto cuánto le tengo que pagar para que no me pegue.
Así felices los dos, yo, él, queriéndonos a mares.

Y penosamente caigo de la cama. Y mierda, putamadre, au, carajo. Ha sido un sueñito lindo. Me hecho en la cama calientita, me abrigo rico y trato de volver a dormir. Quiero soñar eso. Quiero estar en el sueño. Y me doy cuenta que no es más que solo las mejores noches del mañana, cuándo tu chiquillo miraflorino vendrás de los Estados Unidos a salvarme de aquí y verte con una felicidad inmensa, abrazarte fuerte, muy fuerte y luego ver a Lima como la ciudad más linda del mundo.

lunes 22 de junio de 2009

El Café del Autor está aquí y punto.


Francisco Brotons, el autor de El Café del Autor, es un blog donde se promocionan libros en la red. Francisco es un gran tipo, tan educado y caballero. Dedicado a este blog en un afán de colaborar con la cultura en la web promociona libros de autor como, en un futuro, este señor que les escribe.

Francisco me ha dado esperanzas de que seré un buen escritor, me ha levantado los animos y ha hecho renacer ese deseo que tuve desde que tenía 10 años, ser escritor y vivir de mis libros (ojalá que no me haya dicho esto cuando estaba con algunos tragos).

Y bueno, invito a la gente a promocionar sus libros aquí, así como algún día promocionaré No puedo amarlas(os), mi próximo libro, y el que Mario Vargas Llosa espera como me dijo aquel día que lo conocí en la universidad. Espero que no me hayas mentido Marito.